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Nos sumamos al festejo por el triunfo de Jean Notre Ami Van de Velde en el Madeira Open

Trigésimo quinta edición de la Ryder Cup

Trigésimo quinta edición de la Ryder Cup EUROPA (crónica de una pasión golfera arrolladora)

Contra todos los pronósticos oficiales, el equipo europeo se alzó con un resonante e inolvidable triunfo frente a la representación norteamericana.
El resultado fue de 18¼ puntos, frente a 9¼ de los locales estadounidenses. Igualando el récord de puntos alcanzados en Copa Ryder.
En su trigésimo quinta edición, la Ryder se llevó a cabo en Oakland Hills.

El formato es de doce jugadores por bando.
Clasifican diez en forma directa, cinco por el ranking mundial y otros tantos por el ranking europeo o norteamericano (seún el caso), mientras que los dos jugadores restantes, son elegidos por el capitán (Collin Montgomerie y Luke Donald).

El viernes y el sábado se juega por la mañana en la modalidad de four ball, mientras que por la tarde es un foursome (juego de tiros alternados por equipo), en ambos casos son cuatro partidos (por turno). En tanto que el domingo, se disputan doce partidos individuales.

Las comparaciones entre los integrantes de cada bando, daban marcadas preferencias por el equipo norteamericano. Y no era para menos, ya que prácticamente la mitad de sus integrantes eran ganadores de majors. Mientras que en la representación europea, tan solo el francés Thomas Levet (a quien vemos gozando del triunfo en la fotillo) contaba tan solo con un segundo puesto en el British Open de Murfield 2001!

Los europeos arrancaron el viernes por la mañana con un categórico 3½ a ½ , para llegar al domingo con un parcial de 11 a 5 muy difícil de remontar.
Si bien son 28 partidos que se juegan a lo largo de los 3 días, el equipo que defensor del título, lo retiene con el empate (al mejor estilo pugilístico).
Por tanto Europa con 14 puntos se alzaría con la victoria. Pero el flamante capitán, el alemán Bernard Langher tenía in mente un resultado no especulativo.
El panorama para los norteamericanos, era negro (en varios sentidos): debían ganar 9 de los 12 partidos y empatar uno. Difícil, muy difícil. Pero no imposible.
Ni bien arrancaron el día domingo, en los cinco partidos individuales se imponían (parcialmente) los Norteamericanos. Pero luego Mickelson y Love quedarían en desventaja, y esta provocó una desazón generalizada: la inmensa mayoría de los matches se teñirían de un inexorable predominio azul (el color de la Unión Europea).

El primero en terminar su partido fue Tiger Woods, frente al inglés Paul Casey.
El norteamericano conseguía así el punto inicial para los Estados Unidos, y se iba a alentar a sus compañeros. Le dio unas palabras de aliento al zurdo Phil Mickelson, quien se hallaba un hoyo detrás suyo. Bastó cruzar un corto diálogo con Woods, para que Phil pegase uno de los tiros mas ridículos del campeonato, el segundo del hoyo 16, donde se fue al agua, para entregarle el match al castellonense Sergio García.
Luego vendría el empate de Clarke, el punto de Westwood y la estocada final gracias a la victoria de Collin Montgomerie, frente al batallador David Toms.
Allí el triunfo se hizo oficial para Europa. Pero los chicos de Langer fueron por la paliza, y siguieron cosechando puntos hasta completar la canasta en 18½. Algo impensado.

Destacables performances de García, Montgomerie, Westwood y Harrington entre otros.
Digna actitud tuvo Davis Love, cuando en el hoyo final no forzó obtener una liberación que podría haber obtenido, en un acto de caballerosidad. Este mismo hoyo que 8 años atrás lo maltratara al hacer tres putts desde cinco metros, perdiendo el US Open por uno frente a Steve Jones.
La misma cancha donde el sudafricano Gary Player conquistaría su único PGA Championship allá por 1972. Un campo fantástico, con greens veloces a medida que transcurría cada jornada.
Un escenario ideal para ver este ?otro deporte? que es jugar al golf en la modalidad de match play, donde se luce otra dimensión del juego, en la que la mente juega mas que el cuerpo, donde embocar putts es un factor doblemente demoledor. Ya que envalentona al jugador y amedrenta al contrario. Y un sinfín de cosas mas.
Es poco entendible que haya tan pocas ocasiones a lo largo del año para disfrutar este tipo de eventos. El Accenture Match Play, la Copa Presidente y algún otro.

El colorido equipo Europeo, demostró por-que ganó tres de las útlimas cuatro ediciones. Que pese a no ser el favorito en las apuestas, ni en los papeles, se lleva los lauros a la hora de la verdad. Y por sobre todas las cosas, que se compone de gente con sentimiento, y no de meras computadoras golferas (Toms, Love, Woods, Riley, etc.).
Este carácter encendido/coloridoo les juega a favor a los europeos, máxime en la modalidad de juego match play.

Por último un detalle histórico-gremial. Hasta 1975 este torneo se jugó entre los EEUU y Europa Insular. Recién a partir del 77´se sumaron los continentales, conformándose un equipo EUROPEO. Los primeros hombres de tierra firme fueron José María Cañizares y Severiano Ballesteros. Pero siempre bajo una hegemonía británica.
Esta controversia llegó a palabras mayores en la Ryder de 1999, cuando Mark James capitaneaba el team europeo, y utilizó una estrategia que dejó de lado a algunos integrantes, que solo jugaron el día final (el de los enfrentamientos individuales) y fueron ?muertos en vida?. En aquella ocasión, Europa dilapidó su ventaja y perdió a causa de estos enfrentamientos. Tal controversia llevó a James a escribir un libro al respecto.
Hoy la capitanía asumida por un alemán, demuestra que el golf europeo dejó de ser una hegemonía isleña. Suecos, españoles, franceses y alemanes tienen reales posibilidades de representar al Viejo Continente.
Y también nos habla a las claras, sobre el crecimiento que viene experimentando el Tour Europeo. Algo que se menciona como un circuito menor. Aquellos que venimos cubriendo este circuito desde hace tiempo, bien sabemos que no es así. Que las exigencias para competir en Europa, Asia y Sudáfrica son duras, y el nivel de jugadores va in crescendo. En breve las bolsas monetarias, se incrementarán, y veremos como algunos norteamericanos se animarán a alternar entre su circuito del PGA y el EuropeanTour. Serán bienvenidos, ou non?

Salud entonces al colorido y ?rubio? equipo europeo: Miguel Angel Jiménez, Sergio García, Thomas Levet, Luke Donald, Lee Westwood, Ian Poulter, Paul Casey, David Howell, Collin Montgomery, Paul McGinley, Padraig Harrington y Darren Clarke, todos ellos bajo la batuta de Bernard Langher.

Allez les Bleu!!!, Continentalmente, KV2V ? Kikillo Van de Velde
Cronista Visionario
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